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Universitarios Católicos@UniCatolicos_es · Sep 4, 2025

Carlo Acutis será canonizado este domingo por el Papa León XIV, siendo el primer millennial proclamado santo. Su vida…

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Summary

Carlo Acutis, un joven italiano nacido en 1991, será canonizado este domingo como el primer millennial santo. Su vida se caracterizó por una profunda devoción eucarística, caridad hacia los necesitados, y un proyecto de investigación sobre milagros eucarísticos que alcanzó 10,000 parroquias, inspirando a otros con su mensaje de que 'todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias'.

Summarized by ThreadOut AI from the full thread. May miss nuance — read the thread below.

  1. #1

    Carlo Acutis será canonizado este domingo por el Papa León XIV, siendo el primer millennial proclamado santo. Su vida nos enseña que la santidad no está fuera de nuestro alcance. 🧵Hilo para conocerle mejor ⬇️

  2. #2

    Carlo nació el 3 de mayo de 1991, en Londres, donde trabajaban sus padres, Andrea Acutis y Antonia Salzano. Algunos meses después, la familia se mudó a Milán (Italia). Su familia no era católica practicante, pero desde pequeño Carlo comenzó a mostrar interés por las cosas de Dios, generando poco a poco que sus padres volvieran a la fe.

  3. #3

    “Carlo fue mi salvación” cuenta su madre. Gracias a su niñera polaca, Beata, quien le hablaba desde muy pequeño de Dios, Carlo empezó a querer entrar en todas la iglesias que se cruzaba cuando iba con sus padres por las calles. El amor apasionado que su hijo sentía por Jesús, llevó a que  Antonia Salzano, una mujer, joven, exitosa, de una familia intelectual y alejada de la fe, se cuestionara su forma de vivir. Había ido tres veces a Misa en su vida: su Bautismo, su primera Comunión y la boda. Hasta que el pequeño Carlo, de cuatro años, la llevó a “entrar en las iglesias para decirle ‘hola’ y mandarle ‘besos’ a Jesús en la Cruz”. Se apuntó a unas clases de teología para responder a las miles de preguntas de su inquieto hijo y poco a poco tuvo una conversión.

  4. #4

    La piedad del pequeño no hacía más que crecer y a los 7 años recibió su primera comunión en el monasterio de Bernaga en Perego. Desde entonces, Carlo asistía a Misa diaria, rezaba el Rosario y dedicaba un rato de adoración antes o después de la Eucaristía. “No hablo con palabras, solo me recuesto sobre su pecho, como San Juan en la Cena”, así describía su forma de rezar.

  5. #5

    Desde entonces y hasta su muerte, asistió todos los días a misa. En una ocasión dijo: "Si nos acercamos a la Eucaristía todos los días, vamos directos al Paraíso". Rezó el rosario todos los días y se confesaba una vez por semana.

  6. #6

    Carlo sigue evangelizando a la familia. Sus padres tuvieron mellizos en 2010, Francesca y Michele, cuando ya había cumplido 44 años, cuatro años después de la muerte de su hijo. Los mellizos siempre han escuchado hablar de su hermano, así que para ellos es natural tener un Santo en la familia. “Son niños muy devotos y aunque se pelean por ver quien reza el rosario, son muy especiales. Estoy segura de que Carlo está intercediendo por ellos desde el cielo” dice su madre.

  7. #7

    Dedicaba su tiempo libre a visitar a los ancianos y ahorraba dinero para dárselo a los más necesitados, fue voluntario en los comedores populares y ayudó como catequista. A menudo decía: “La felicidad es mirar a Dios. La tristeza es mirarte a ti mismo”.

  8. #8

    De joven tuvo gran devoción por la Eucaristía y por la Virgen María, a quien luego definió como “la única mujer de mi vida”. Se interesó por la historia de las apariciones de la Virgen de Lourdes y de Fátima, y también estudió la vida de los santos.

  9. #9

    La Feria de Rimini, el mayor evento cultural católico italiano, con una masiva participación de jóvenes, fue donde Carlo se inspiró para su gran proyecto. En este festival de exposiciones y encuentros que profundizan sobre la sociedad, la cultura y la fe, nace en Carlo el deseo de crear una exposición sobre los distintos milagros eucarísticos que tuvieron lugar en la historia. Su trabajo de investigación, que comenzó cuando tan solo tenía 11 años, dio como resultado una obra que explica los hechos milagrosos en torno a la Eucaristía en 20 países, con 160 paneles que pueden descargarse de Internet en su web miracolieucaristici.org y que han recorrido más de 10.000 parroquias en todo el mundo. Su madre no oculta su emoción al contar lo impresionante que era “ver a un niño tan joven pasar horas y horas trabajando con el ordenador en vez de jugar a los videojuegos o con sus amigos. Quería que todos amasen a Dios y comprendieran que la Eucaristía es lo más increíble que hay en el mundo”. Para su obra agotó 3 ordenadores y pidió a sus padres acompañarle por un viaje por toda Italia y parte de Europa para recabar material fotográfico.

  10. #10

    Sus padres le regalaron un diario que utilizó para su mejora personal, colocando notas por su comportamiento, por ejemplo, “cómo me comporto con mis padres, compañeros y profesores”. Esto demuestra “la lucha que tuvo consigo mismo, era muy estricto y no dejaba pasar ni una” dice Antonia, mezclando italiano, español e inglés.  Carlo tenía también detalles con las señoras que venían a limpiar la casa. Algunos de los cuales están grabados en la memoria de Antonia: “A pesar de que era su trabajo, a Carlo no le parecía bien que tuvieran que recoger su desorden. Intentaba despertarse un poco antes para tener la habitación limpia y hacer la cama”. La revista Huellas recoge el testimonio de uno de los empleados del hogar: “Rajesh era hindú. Entre él y Carlo nació una profunda amistad, hasta el punto de que Rajesh se convirtió y pidió recibir los sacramentos. Cuenta Rajesh que: «Me decía que sería más feliz si me acercaba a Jesús. Pedí el Bautismo cristiano porque él me contagió y cautivó con su profunda fe, su caridad y su pureza. Siempre le consideré como alguien fuera de lo normal, porque un chico tan joven, tan guapo y tan rico normalmente prefiere llevar una vida distinta».

  11. #11

    Cosas sencillas, pequeños detalles que mejoraban la vida de los demás. En este sentido, su madre cuenta impresionada la “caridad y la generosidad que Carlo tenía con todos” que es lo que contesta cuando se le pregunta sobre lo que más le impactaba de su hijo. Con sus primeros ahorros le compró un saco de dormir a un mendigo que siempre veía camino de Misa. En su cuaderno de apuntes personales escribió: “La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios. La conversión no es otra cosa que desviar la mirada desde abajo hacia lo alto. Basta un simple movimiento de ojos”.   Paralela a la gran labor entre sus compañeros, Carlo también tenía que luchar por una tendencia natural a hacer “el payaso” y hacer reír a la clase, incluso a sus profesores. Pero se daba cuenta que molestaba, de modo que se esforzó en mejorar en este aspecto también. Solía decir: “De qué sirve ganar 1.000 batallas si no puedes vencer tus propias pasiones. La verdadera batalla tiene lugar dentro de nosotros mismos.”  Sobre el tema de la castidad, la madre cuenta como Carlo “tenía muchas chicas que estaban enamoradas de él: era un joven guapo, rico y con éxito. No le hubiese sido difícil tener muchas novias si hubiese querido”. Pero era consciente de la “gran dignidad de cada ser humano y de que cada persona refleja la luz de Dios”. Estaba verdaderamente convencido de que “el cuerpo es templo del Espíritu Santo”. En esa línea tenía claro, reflexiona Antonia, “que la sexualidad era algo muy especial y que tenía que ser para el propósito que Dios la había creado”. Así que solía hablar con sus compañeros de clase y los animaba a la castidad. Le dolía mucho ver cómo los jóvenes usaban la pornografía para su propio placer, lo que era una falta de caridad y de alguna manera, “era traicionar el proyecto que Dios tenía para ellos”. Su madre explica que Carlo se confesaba con frecuencia, ya que “igual que para viajar en globo hay que descargar peso, también el alma para elevarse al Cielo necesita quitarse de encima esos pequeños pesos que son los pecados veniales”. El Papa Francisco alababa al nuevo santo por “no caer en la trampa. Veía a muchos jóvenes que terminan siendo más de lo mismo, corriendo detrás de lo que les imponen los poderosos a través de mecanismos de consumo y atontamiento. De ese modo, no dejan brotar los dones que el Señor les ha dado”. Y efectivamente, Carlo decía refiriéndose a esto que “todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”.

  12. #12

    En verano de 2006 Carlo le pregunta a su madre: “¿Crees que debo ser sacerdote?” Ella le respondió: “Lo irás viendo tú solo, Dios te lo irá revelando”. Ese comienzo de curso no se encontraba bien… parecía una gripe normal. Nadie se lo esperaba. Al entrar en el hospital, confió a su madre: “De aquí ya no salgo”. Efectivamente, se le diagnosticó una de las peores leucemias, de tipo M3. Diría a sus padres: “Ofrezco al Señor los sufrimientos que tendré que padecer por el Papa y por la Iglesia, para no tener que estar en el Purgatorio y poder ir directo al cielo”. Pidió la Unción de Enfermos y murió el 12 de octubre.

  13. #13

    En el funeral no cabía nadie más: muchas personas que la familia no había visto en la vida. Y es que Carlo, a escondidas, había ayudado a un innumerable número de almas, como inmigrantes y personas sin techo en la calle, con quienes compartía su comida. “Un montón de gente me hablaba de Carlo, y yo no sabía nada. Me daban testimonio de la vida de mi hijo, y yo me sentía huérfana”, confiesa Antonia.

  14. #14

    Convertido en toda una figura de adoración y un ejemplo de fe, en 2013 se abrió la causa para su beatificación y canonización, luego de que se hablara de sus primeros milagros.

  15. #15

    “¡Quiero parar de vomitar!”. La petición de un niño brasileño de seis años que debido a una malformación no podía dejar de vomitar y su total e inexplicable curación, en el momento de hacer la oración al venerable Carlos Acutis fuese beatificado. Los hechos tuvieron lugar el 12 de octubre de 2010 en la capilla de Nuestra Señora Aparecida de Campo Grande, Brasil. Exactamente cuatro años después de la muerte de Carlo. Un niño que sufría un páncreas anular se acercó a besar una reliquia del futuro beato. El Padre Tenorio, vice postulador de la Causa de Carlos Acutis señaló que “la enfermedad causaba que el niño vomitara todo el tiempo, lo que le debilitaba mucho puesto que todo lo que comía lo devolvía”.  En la fila para la bendición de la reliquia, el niño le preguntó al abuelo lo que debía pedir a lo que éste contestó: “dejar de vomitar”. Desde ese momento ya no vomitó más y las pruebas médicas demostraron que estaba completamente curado.  Monseñor Ennio Apeciti, responsable de la Oficina para las Causas de los Santos de la Archidiócesis de Milán, dijo: “su fama de Santidad se ha difundido por todo el mundo, de forma misteriosa, como si Alguien quisiera darlo a conocer. En torno a su vida ha sucedido algo grande, frente a lo cual me arrodillo”. “Está siendo sacerdote desde el cielo”, dice su madre, “él, que no conseguía entender por qué los estadios estaban llenos de gente y las iglesias vacías, repetía: ‘tienen que ver, tienen que entender’”.

  16. #16

    Otro milagro que es el de la causa de canonización es la curación de Valeria Valverde, una joven costarricense que sobrevivió a un accidente de bicicleta que la dejó al borde de la muerte. En 2022, mientras circulaba por el centro de Florencia, sufrió una grave caída, tuvo que someterse a una craneotomía de urgencia y los médicos indicaron que tenía muy pocas probabilidades de sobrevivir. Una mujer cercana a Valeria comenzó a orar inmediatamente a Carlo Acutis por la recuperación de la chica. Pocos días después, la madre de la joven viajó en peregrinación a Asís y en concreto, a la tumba del joven beato donde también rezó y dejó una carta escrita. Ese día, Valeria comenzó a respirar por sí sola y en los siguientes, los médicos notaron la recuperación de la movilidad de los miembros superiores y parcialmente del habla. Más tarde, respondió a órdenes motoras y le retiraron la cánula traqueal. A mediados de mes, fue trasladada al departamento de cuidados subintensivos, donde una tomografía mostró la desaparición de la hemorragia. Finalmente, salió del hospital y en agradecimiento por su completa curación, Valeria y su madre peregrinaron a la tumba de Acutis en Asís.

  17. #17

    Así lo recordaba el Papa Francisco: “enamorado de la Eucaristía” que nos enseña que “la verdadera felicidad se encuentra poniendo a Dios en primer lugar”.

  18. #18

    Este domingo, el Papa León XIV elevará a los altares a Carlos Acutis.

  19. #19

    Aquí la oración para pedir la intercesión del Beato Carlo Acutis